Si entrenas dos veces por semana y llevas una buena alimentación es posible embellecer el pecho femenino.

Los pechos son los grandes olvidados a la hora de practicar deporte. Nos centramos en abdominales, piernas glúteos y brazos. Pero nos olvidamos de una parte de nuestro cuerpo que además, nos gusta mantener firme como es el pecho. Por ello, si quieres lucir un escote perfecto, deberás incluir nuevos entrenamientos a tus rutinas de gimnasio, pero te aseguramos ¡que valdrá la pena!

Entrenándolo simplemente dos veces a la semana durante 15 minutos intensos, sumado a tu rutina habitual de ejercicios y, por supuesto, con una alimentación saludable podrás comprobar los resultados a partir de 3 semanas.

¡¡Toma nota!!

¡Coge mancuernas de 1, 2 o 3 kg. según tu capacidad!

Para la ejecución de los ejercicios de cuidado del pecho se puede recurrir a pequeñas pesas o mancuernas. Esto aumentará la fuerza implicada en los ejercicios y la inestabilidad del agua provocará un mayor trabajo de la zona central del cuerpo.

  • Fondos de pecho: este ejercicio es básico para trabajar el pecho debido a que demanda gran cantidad de energía para su ejecución y solo necesitamos nuestro propio cuerpo, así que podrás realizarlos en cualquier momento sin necesidad de ir al gimnasio. Se puede ejecutar de dos formas distintas: O bien apoyando las palmas de las manos y las rodillas en el suelo y se realiza una flexión-extensión de brazos con el tronco paralelo al suelo y el abdomen siempre activado, o se apoyan en el suelo las puntas de los pies y desde ahí se realizan las flexiones.
  • Press con mancuernas: tumbado boca abajo sobre un banco, con ayuda de unas mancuernas, se realiza una flexión-extensión de los brazos. Los brazos pasan de una posición extendida hasta formar 90º entre el hombro y la muñeca. Se puede aprovechar el mismo banco para, apoyando la espalda contra un respaldo, con el estómago hacia dentro y los pies apoyados en el suelo levantar las pesas por delante del pecho hasta la altura de los hombros.
  • Apertura de brazos: desde una posición horizontal boca arriba y con una pesa en cada mano, se mantienen los brazos con una ligerísima flexión en la vertical. Desde esta posición de inicio se separan los brazos del cuerpo hasta dejarlos en cruz y vuelta a la posición anterior, despacio y con precaución. El peso de las mancuernas dependerá de la condición física y la fuerza de cada uno.
  • Estiramiento de pectoral: como cierre de la rutina de pecho que completará el entrenamiento diario, se debe estirar estos músculos para evitar agujetas y facilitar la recuperación. De pie, se llevan los dos brazos extendidos hacia atrás hasta notar presión en los pectorales y los hombros para relajar la musculatura trabajada. 30 segundos aguantando la postura serán suficientes.

Importante: La constancia es tu gran aliado.


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